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El hijo de Nancy Godoy apuntó contra el capataz detenido acusado por su femicidio: “Ocultaba información”

Sebastián aseguró que notaron actitudes extrañas en Ireneo Zarza, el capataz de la estancia El Curupí, donde funciona la escuela rural en la que trabajaba la maestra.

El hijo de la docente desaparecida en Corrientes apuntó contra el capataz detenido y dijo que tienen la “sospecha de que ocultaba información”.

Sebastián, uno de los hijos de Nancy Estela Godoy, cuestionó la actitud de Ireneo Zarza durante las primeras recorridas por el lugar y reclamó respuestas a los investigadores.

Zarza es el capataz de la estancia El Curupí, donde funciona la Escuela Rural N° 626, en la que la maestra de 52 años se desempeñaba como directora suplente. La mujer está desaparecida desde el 7 de octubre y, con los últimos arrestos, ya son cinco los detenidos en la causa.

Sebastián contó que conoció al encargado del campo cuando llegó al lugar después de denunciar la desaparición de su mamá. “Yo no conocía al capataz. Lo conocimos cuando fui al lugar el primer día que hice la denuncia. Lo encontramos cuando fuimos ahí. Él nos guió a la escuela”, relató.

Según su testimonio, su hermano mayor estuvo junto a Zarza durante aquella recorrida y advirtió una falta de predisposición para colaborar. “Era un hombre muy raro. Mi hermano mayor estuvo pegado a él, decía que no quería ayudar. Él conoce todo el lugar ahí”, sostuvo.

“Teníamos la sospecha de que ocultaba información. Él fue con nosotros porque lo apuraron los policías”, afirmó.

Sin embargo, aclaró que la familia no conoce los detalles de la acusación contra el capataz. “No tengo mucha idea de qué se lo acusa, no tenemos mucha información. Ahora lo detuvieron. No sé cuántos días estuvo en libertad”, señaló.

caso nancy godoy

La detención de Zarza fue ordenada por los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, quienes también dispusieron el arresto de otro hombre de apellido Sandoval. Según fuentes judiciales, distintos testimonios ubican al capataz en un puesto rural situado a unos 150 metros de la escuela durante las horas previas a la desaparición.

Los investigadores también reunieron declaraciones según las cuales Zarza solía dormir en ese lugar y se tornaba agresivo cuando consumía alcohol. Esos testimonios forman parte de los elementos que analiza la fiscalía.

Sebastián también cuestionó la información que reciben sobre el avance de la causa. “Ninguno de los hijos tenemos información certera”, aseguró, y explicó que debieron acercarse a la fiscalía para pedir respuestas.

“Nosotros seguimos desconfiando de la investigación. Nos ocultaron mucha información desde el principio. Tuvimos que ir nosotros a la fiscalía. No nos dijeron nada concreto y siguen sin encontrar el cuerpo de nuestra mamá”, manifestó.

Para el hijo de la docente, todavía quedan medidas pendientes y personas que deberían declarar. “Hay muchas cosas que no se investigaron y muchas personas que no declararon”, reclamó.

En ese sentido, cuestionó a la propietaria del establecimiento rural por no haberse acercado a la familia. “Hay más gente que tiene que dar explicaciones. La dueña de la estancia al menos. Desde que estamos en el campo que nunca se acercó a colaborar”, expresó.

Sobre las otras personas detenidas, Sebastián aseguró que no las conocían personalmente, aunque su mamá les había mencionado a una pareja. “No conocíamos a ninguno de los detenidos. A la pareja la había mencionado mi mamá. Rosa la llevaba a la escuela a mi mamá”, contó.

Se refería a Rosa Leguizamón, quien fue arrestada junto con su pareja, Nahuel Rojas. Los investigadores analizan si la mujer pudo haber tenido alguna participación en los hechos, a partir de contradicciones en sus declaraciones y de la información que habría dado sobre la posibilidad de que Godoy regresara a Esquina durante el fin de semana.

Durante un allanamiento en una vivienda vinculada a Leguizamón, en Sauce, encontraron una campera negra y dos alpargatas que podrían pertenecer a la docente. Las prendas serán exhibidas a los familiares para que intenten reconocerlas y podrán ser sometidas a pericias.

El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, un peón rural que quedó involucrado en la investigación por sus declaraciones. Su abogado, Norberto Codazzi, cuestionó la validez de una declaración atribuida a su defendido y denunció que habría sufrido golpes y torturas durante el procedimiento. Esas acusaciones deberán ser evaluadas por la Justicia.

En un allanamiento anterior, los investigadores secuestraron cuchillos, una camisa y una bombacha de campo con manchas rojizas. Los peritajes deberán determinar si se trata de sangre humana y si los elementos tienen relación con el caso.

Godoy desapareció después de salir de su casa para dirigirse a la escuela rural del paraje El Malezal. Para llegar al establecimiento debía atravesar la estancia y completar parte del trayecto a caballo. Su última comunicación con la familia fue el 7 de octubre, cuando intercambió mensajes con uno de sus hijos.

Mientras continúan los rastrillajes, los fiscales prevén avanzar con la toma de muestras de ADN de familiares para realizar eventuales cotejos si encuentran restos humanos. Hasta el momento, no se informó el hallazgo de su cuerpo.

Pese a la incertidumbre, Sebastián aseguró que todavía mantiene la esperanza de encontrar a su mamá con vida. “Tengo una mínima esperanza de que esté viva. Hasta que no vea el cuerpo de mi mamá no la voy a perder”, afirmó.

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