El Gobierno busca bajar la tensión con la Iglesia antes de la visita de León XIV: preocupación por las críticas de García Cuerva
En la Casa Rosada generaron malestar las declaraciones del arzobispo de Buenos Aires sobre la situación social del país. La visita del Papa coincidirá con el debate por la ley de Discapacidad y genera especial atención por su paso por el Cottolengo de Claypole.
Las declaraciones de Jorge García Cuerva sobre la situación social y política de la Argentina generaron incomodidad dentro del Gobierno, que ahora busca evitar que la tensión con la Iglesia aumente antes de la visita de León XIV al país.
El arzobispo de Buenos Aires sostuvo que el Papa se encontrará con una Argentina “herida” y “dividida”, además de advertir sobre las dificultades económicas que atraviesa una parte importante de la población. Sus dichos encendieron una señal de alerta en sectores de la Casa Rosada, que temen que ese diagnóstico pueda trasladarse a la agenda durante la visita papal.
Uno de los puntos que más atención concentra es la recorrida de León XIV por el Cottolengo Don Orione de Claypole, una institución dedicada a la atención de personas con discapacidad.
La preocupación del Gobierno se relaciona, además, con la coincidencia entre la visita y el debate parlamentario por el nuevo régimen de Discapacidad. La discusión todavía genera diferencias dentro del oficialismo y con los bloques aliados.
Dos miradas dentro de la Casa Rosada
En uno de los sectores del Gobierno consideran que las declaraciones de García Cuerva pueden anticipar un escenario incómodo durante la presencia del Papa en la Argentina. Allí existe especial preocupación por lo que pueda ocurrir durante la actividad en Claypole.
“Lo del Cottolengo va a salir mal. Se podría haber hecho más desde la organización”, sostienen cerca de ese sector, según consignó TN.
Sin embargo, otros funcionarios libertarios intentan quitarle dramatismo a la situación y descartan que necesariamente vaya a producirse un enfrentamiento.
“No creemos que vaya a haber problemas. El Papa no es un mal invitado. Puede generar ruido, pero no esperamos que dé un mensaje fuerte contra las políticas del Gobierno”, plantean desde esa línea interna.
En ese sector esperan que León XIV concentre sus intervenciones en cuestiones vinculadas con la unidad, el diálogo y la cohesión social, sin convertir la visita en una confrontación directa con la administración de Javier Milei.
La visita de León XIV a la Argentina
El Papa llegará al país entre el 8 y el 11 de noviembre. El cronograma contempla actividades en Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján, además de un encuentro institucional con Javier Milei en la Casa Rosada.
El Gobierno creó una unidad específica para coordinar la visita y estableció feriados vinculados con las actividades previstas.
La agenda papal tendrá lugar mientras el Congreso continúa con el debate sobre el régimen de Discapacidad. El oficialismo consiguió un dictamen de mayoría en Diputados, aunque el proyecto todavía presenta diferencias internas relacionadas con su alcance, costo y redacción.
Por ese motivo, esta semana hubo una reunión entre funcionarios de distintas áreas del Gobierno para intentar acercar posiciones. Participaron Luis Caputo, Diego Santilli, Nicolás Mayoraz y María Ibarzabal Murphy.
La intención oficial es preservar el acuerdo alcanzado con los bloques aliados y evitar que las diferencias internas terminen trabando el tratamiento del proyecto.
El Gobierno intenta evitar otro frente de conflicto
Dentro de la administración libertaria aseguran que hubo avances en las negociaciones, aunque todavía no existe un acuerdo definitivo sobre todos los puntos del proyecto.
Las áreas de Economía, Salud y Legal y Técnica plantearon observaciones sobre distintos aspectos del texto, mientras que el sector encargado de la negociación parlamentaria busca mantener los consensos alcanzados con los bloques dialoguistas.
La intención, según fuentes citadas por TN, es encontrar un punto intermedio antes de la votación y evitar que las diferencias desemboquen en un nuevo conflicto público.
En este escenario, la Casa Rosada intenta mantener separados el debate legislativo sobre Discapacidad y la relación institucional con la Iglesia.
La principal incógnita es qué impacto tendrá la discusión sobre la agenda de León XIV durante su visita al país. Mientras un sector del Gobierno teme que el paso del Papa por el Cottolengo ponga el foco sobre las políticas de Discapacidad, otro confía en que el Pontífice mantendrá un mensaje pastoral y evitará una confrontación directa con Milei.
Por ahora, la estrategia oficial apunta a bajar el tono de la disputa y llegar a noviembre con el menor nivel de tensión posible.
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