La pasión por el automovilismo volvió a sentirse con fuerza en las calles de Buenos Aires gracias a la exhibición de Franco Colapinto, quien protagonizó un evento histórico al manejar un auto de Fórmula 1 ante miles de fanáticos en Palermo.
El llamado “Franco Colapinto Road Show” comenzó por la mañana y convocó a una multitud que se acercó desde temprano para asegurarse un lugar en el circuito urbano de dos kilómetros armado sobre las avenidas del Libertador y Sarmiento. A lo largo de la jornada, el piloto realizó varias salidas a pista que hicieron vibrar al público.
Al volante de un Lotus E20 con motor Renault V8 —modelo utilizado en la temporada 2012—, Colapinto aceleró por las calles porteñas, realizó maniobras como trompos y hasta se detuvo para saludar a los presentes, generando un clima de fiesta. En su primera aparición, el argentino incluso se subió al monoplaza para agradecer el apoyo de la gente.
La exhibición también tuvo un momento cargado de emoción, cuando el piloto rindió homenaje a Juan Manuel Fangio al conducir una réplica del histórico Mercedes-Benz W196, conocido como la “Flecha de Plata”, con el que el quíntuple campeón del mundo dejó su huella en la categoría.
Más allá del espectáculo en pista, el evento mostró el costado más cercano de Colapinto. Tras una de sus salidas, rompió el protocolo para acercarse a las vallas y saludar al público cara a cara. También protagonizó un emotivo reencuentro con su familia en boxes, donde se destacó la presencia de su abuela, una figura clave en su camino.
Con apenas 22 años y en plena consolidación dentro de la máxima categoría, Colapinto no solo ofreció un show inolvidable, sino que también volvió a instalar un viejo anhelo del automovilismo argentino: el regreso de la Fórmula 1 al país. Una ilusión que, tras esta jornada, volvió a tomar fuerza entre los fanáticos.
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