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"Carrió es muy mal ejemplo para la democracia"

El ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni cuestionó a la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y la consideró "un muy mal ejemplo para la democracia", luego de que la ex candidata presidencial calificara de "régimen" al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

El juez dijo que "una cosa es ser opositor, criticar, proponer algo diferente, y otra cosa ser enemigo, o sea, creer que se está peleando en la Francia ocupada o contra el régimen de Vichy".

"Referirse a un gobierno, bueno o malo, pero electo popularmente y sin exclusiones ni proscripciones, como un ´régimen`... Sólo le falta decir que pasará a la clandestinidad y vestirse de partisana", ironizó Zaffaroni sobre las declaraciones de Carrió tras la reelección de la Presidenta, cuando anunció que ahora "lideraremos la resistencia al régimen de Cristina Kirchner."

En ese marco, el integrante del máximo tribunal advirtió que "no es nada sano cultivar el odio y alucinar dictaduras para asumir heroicidades; por suerte parece que no es políticamente rentable".

"Al pueblo no le gustan los iluminados que lo subestiman, que le dicen que será responsable de tenebrosas visiones del futuro", añadió en una nota publicada hoy por el diario Tiempo Argentino.

Sobre las elecciones, Zaffaroni celebró "la corrección, la limpieza, la transparencia del acto mismo y, sobre todo, la ausencia de toda violencia y agresividad, la prudencia de casi todos los discursos de los que ganaron y de los que perdieron".

"No es poco votar en paz y limpiamente. Hoy nos puede parecer natural, pero no naturalicemos lo que ha costado mucho conseguir, olvidando que se han perdido muchas vidas para llegar a esto",  completó el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

En tanto, al ser consultado sobre qué había cambiado a partir de las elecciones del domingo, el magistrado respondió: "Varias cosas, entre otras creo que se consolidó una etapa que revela la urgente necesidad de que las fuerzas políticas reflexionen sobre el futuro institucional en cuanto a la mejor manera de recomponer los partidos políticos, en forma seria y responsable".

"Los amontonamientos coyunturales y las construcciones mediáticas no son partidos, aunque tengan éxitos pasajeros. Se necesitan estructuras estables y con identidad bien definida, debe pensarse cómo planificar un sistema que las favorezca y que en lo posible debilite el internismo suicida y el juego de vanidades", concluyó.